La Danza de la Transformación
En Noventa Grados creemos que el café y las mariposas comparten una danza de vida.
En las tierras fértiles de Salento, donde el café florece entre la niebla, las mariposas encuentran su refugio, sellando un pacto de armonía con la naturaleza.
En cada aleteo hay un susurro de libertad; en cada grano de café, una historia de raíces y renacimiento.
Nuestros cultivos en Salento, Quindío.
Origen
Salento: Tierra de Niebla
Cultivamos nuestra variedad Castillo a 1.640 msnm, en tierras ricas en cenizas volcánicas. Este microclima único del Quindío, donde la niebla de la mañana protege los cultivos y el sol de la tarde madura el fruto, da vida a un perfil de taza excepcional con notas a chocolate y frutos rojos.
¿Cómo nació Noventa Grados Café?
Noventa Grados Café nació de una inquietud profunda: conectar la tradición cafetera del Eje Cafetero con una técnica precisa que resalte cada atributo del grano. Lo que comenzó como un proyecto familiar en Salento, Quindío, fue creciendo hasta convertirse en una marca de café de especialidad dedicada a la trayectoria del grano desde la finca hasta tu taza.
Nuestra pasión nace en las montañas donde la niebla moldea el perfil sensorial del café, y se fortalece en cada etapa —del cultivo manual al tueste controlado— buscando siempre una experiencia sensorial que hable de origen, historia y excelencia.
Hoy, cada lote de café Castillo está acompañado de:
- Información de finca y altitud
- Fecha de tueste visible
- Perfil de taza sugerido
- Recomendaciones de preparación
Esto no es solo café. Es una relación honesta entre la tierra, el productor y tu paladar.
“Cada taza es una decisión consciente entre la tierra, el tiempo y la temperatura.”
Precisión en cada Taza



